Cuando surgió la idea de hacer la impresión de este libro, no esperábamos llegar a concretar un evento como este, pero aquí estamos felices por haber logrado más de lo esperado.
En este tipo de eventos, generalmente hay un presentador que introduce al autor del libro. Quiero aclarar que este no es mi caso.
Vale aclarar también que hemos intentado conseguir un presentador… pero fracasamos...
Puede ser que se hayan constelado situaciones extraordinarias…que hicieron que los comprometidos no puedan estar hoy presentes….
Puede ser también, que la tarea propuesta haya resultado muy difícil, y que el libro y el autor a presentar resulten inhibitorios…
O simplemente puede ser que los “formadores de opinión”, agradecidos por haberlos convocado, una vez mas se hayan borrado para no quedar comprometidos.
Cualquiera sea la situación, no nos afecta.
Quiero en nombre del equipo que trabajo para que esto sea posible, agradecer a Osvaldo Shcoler y Marcelo Feuli de Ulrica Ediciones, que se interesaron en imprimir este libro poniéndolo a partir de hoy al alcance de miles de argentinos.
Quiero agradecer profundamente a Mario Luis Rodríguez Cobos, Silo, por el aporte que significa esta obra para desarrollo del ser humano, y por supuesto agradecerle por honrarnos y alegrarnos con su presencia nuevamente en Rosario.
Mientras estaba ordenando estas breves palabras de apertura, me pregunte ¿Cómo llegue a esta situación?
La respuesta es casi un testimonio y quiero compartirlo con Uds.
En el año 1979 mientras estudiaba en la escuela de Artes Visuales, un compañero (que después se convirtió en un amigo) me regalo casi al descuido y sin explicaciones un libro ANÓNIMO.
Me gusto porque parecía fácil de leer: tenía letras grandes y era pequeño.
Aquel pequeño libro...marco la dirección de mi vida.
La primera página me despertó interés...y en la segunda... un párrafo me atrapo por completo…dicía así:
“Se como te sientes porque a tu estado puedo experimentarlo, pero tu no sabes como se experimenta lo que digo. Por consiguiente, si te hablo con desinterés de aquello que hace feliz y libre al ser humano, vale la pena que intentes comprender”.
Mas adelante... en el capitulo XIII decía:
Siguiendo los pasos lentamente, meditando lo dicho y lo por decir aun, puedes convertir el sin-sentido en sentido. No es indiferente lo que hagas con tu vida. Tu vida sometida a leyes, esta expuesta ante posibilidades a escoger. Yo no te hablo de libertad. Te hablo de liberación, de movimiento, de proceso. No te hablo de libertad como algo quieto, sino de liberarse paso a paso como se va liberando del necesario camino recorrido el que se acerca a su ciudad. Entonces, lo que se debe hacer no depende de una moral lejana, incomprensible y convencional, sino de leyes: leyes de vida, de luz, de evolución.
Seguí leyendo ávidamente y tuve la certeza a medida que avanzaba...que en este libro había una profunda verdad que no podía comprender pero que quería experimentar.
Como algunos ya sabrán...el libro en cuestión es La Mirada Interna de Silo.
Paso tiempo hasta enterarme de la existencia de Silo y del movimiento que se había organizado en torno a su mensaje.
Recién en 1981 me contacte con los amigos que en Rosario difundían esta corriente de pensamiento y pude ingresar a formar parte del Movimiento Humanista.
Pero en esos casi dos años, muchas veces recurrí a la lectura de aquel pequeño libro buscando respuestas a grandes interrogantes que se me planteaban a mi o a personas de mi medio inmediato.
Con un libro comenzó el contacto con el Mensaje de Silo, y fue también a través de un libro que tuve la oportunidad de conocerlo en abril de 1982 cuando presento en VIII Feria Internacional del Libro en Buenos Aires otro escrito: El Paisaje Interno editado en aquella oportunidad por Brugera.
Ingenuamente fuimos con algunos amigos desde Rosario a esa presentación y nos encontramos con que el lugar asignado era solo para 20 personas... porque, según se explicó, "el piso estaba en malas condiciones".
No fue nada fácil entrar en esa pequeña sala...pero finalmente logrando pasar los controles… puede no ya leerlo sino escucharlo por primera vez.
Hoy 24 años después de aquel encuentro, me toca estar en esta presentación, ahora en la Feria del Libro de la ciudad donde conocí su mensaje.
Un mensaje que habla del sentido de la vida y de la necesidad de una profunda renovación espiritual.
Un mensaje que habla del amor y la compasión
Un mensaje que rechaza a la violencia en todas sus formas y que propicia la igualdad de derechos y la igualdad de oportunidades para todos los seres humanos.
Un mensaje que propone a la coherencia y la solidaridad como aspiraciones y valores que terminan configurando un estilo de vida.
En síntesis...un mensaje que habla de aquello que hace feliz y libre al ser humano... y que agradezco a Silo por ponerlo al alcance de todos nosotros… reconociendo su sabiduría, su fuerza, su bondad y su impulso inspirador... y pidiendo que con su espíritu guié no solo a cada uno de nosotros sino al mundo hacia los nuevos tiempos...esos tiempos verdaderamente humanos.
Como habrán visto estoy aquí porque una vez leí un libro que tenia un mensaje...
En estos 24 años he impulsado con mayor o menor eficacia la difusión de este mensaje... he impulsado la impresión de muchos de los textos de Silo...y lo seguiré haciendo...porque según mi experiencia...es mucho lo que un libro puede hacer en la vida de una persona.
Nada más... gracias por dejarme compartir esta experiencia.
Los dejo ahora con el autor de los Apuntes de Psicología.
Silvia Gomez
viernes, 9 de febrero de 2007
Apertura de la presentación del libro Apuntes de Psicología.
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